Alimentos poco saludables habituales de tu despensa

Habituales en cualquier despensa, estos alimentos poco saludables pueden ser el inicio de cualquier malestar y acabar provocando una enfermedad grave.

Estos alimentos ayudan en la aparición de enfermedades crónicas y degenerativas como:

  • Diabetes.
  • Cáncer.
  • Hipertensión arterial.
  • Fatiga crónica.
  • Migraña.
  • Presión craneal.
  • Enfermedades reumáticas en general.

Alimentos poco saludables

La lista de alimentos que empeoran la salud es la siguiente:

  • Harinas refinadas.
  • Azúcar.
  • Sal de mesa.
  • Arroz blanco.
  • Leche de vaca y derivados.
  • Patatas.
  • Pimientos.
  • Berenjenas.
  • Trigo.
  • Gluten.

Los utilizamos todos los días en la preparación de nuestra comida, pero no nos damos cuenta de que, poco a poco, van minando la salud de toda la familia.

Revisemos esos alimentos.

Harinas refinadas.

Proceden del cereal al que se le ha eliminado el salvado y el germen, y ha sido tratada con blanqueantes, emulsionantes, estabilizantes, antioxidantes, antimoho.

Mejor siempre elegir harinas integrales.

Arroz blanco.

El arroz blanco apenas se consumía en la antigüedad por lo complicado de descascarillar la semilla.

En el germen del arroz se almacenan muchas vitaminas del grupo B y otros nutrientes muy importantes. Una vez pulido, esos nutrientes se pierden. Debemos incluir en nuestra dieta arroz integral a ser posible de origen biológico pues en la cáscara se retienen los pesticidas.

El arroz integral nos aporta una gran vitalidad.

Azúcar.

Es un producto químico puro, formado por moléculas de sacarosa. En el proceso de extracción de la sacarosa se priva de la fibra, minerales, vitaminas y oligoelementos a la remolacha o la caña de azúcar.

El azúcar produce al metabolizarse residuos ácidos para cuya neutralización nuestro organismo extrae calcio de los huesos, estos se debilitan y nos conduce con los años la osteoporosis.

El azúcar produce infección urinaria crónica, la simple supresión del azúcar permite a menudo terminar con las infecciones crónicas.

También influye en el estado de ánimo, pues al ser absorbido de forma rápida por el intestino delgado provoca bruscas hiperglucemias, que conduce a un estado de excitación física y mental y la posterior hipoglucemia acompañada de depresión mental y cansancio físico que nos incita a tomar más azúcar.

Sal de mesa.

La sal común es un compuesto químico formado por cloro y sodio. La sal de mesa sólo contiene cloruro sódico y no es nada saludable.

Debemos eliminar la sal de mesa e incluir en nuestra dieta sal marina o sal del Himalaya que además de cloruro sódico contiene yodo, magnesio y prácticamente todos los oligoelementos necesarios para nuestro bienestar.

Un exceso de sal para un riñón poco efectivo o lento, puede ocasionar una retención de líquidos.

Debemos tener en cuenta la sal que se encuentra oculta en los alimentos envasados, procesados y en la comida llamada basura.

La leche de vaca y todos los lácteos.

Los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que agotan el sistema inmunitario, haciéndonos más vulnerables a las infecciones y a las enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.

Las solanáceas, patatas, tomates, berenjenas y pimientos.

Pueden intervenir en la aparición de la artritis, la artritis reumatoide, la arteriosclerosis, insuficiencia coronaria, esclerosis cerebral, cálculos renales, bronquitis crónica, la osteoporosis, hipertensión, el lupus eritematoso.

Fíjate la próxima vez que consumas estos alimentos si tu enfermedad se ve agravada, si notas dolores musculares y calambres, pues la solanina retira el calcio de la sangre.

El trigo y el gluten.

Se ha constatado que en el 80% de todas las alergias está implicado el trigo.

El trigo, tiene sustancias llamadas lectinas que producen, en ciertos grupos de individuos  predispuestos, reacciones adversas de tipo inmunológico, que se manifiestan de muchas maneras.

Realmente lo que nos produce esa intolerancia es la proteína llamada gluten. Enfermedades reumáticas, migraña, colon irritable, enfermedad celíaca.

Si juntamos la anterior información con el conocimiento de que el trigo es para la mayoría de nosotros el cereal de mayor consumo, nos encontramos frente a un problema desproporcionado y para muchas personas difícil de solucionar.

El trigo actual ha sufrido variaciones y mejoras genéticas para incrementar su productividad. En este proceso ha perdido gran cantidad de proteínas, minerales, vitaminas y oligoelementos, produciendo un desequilibrio de nutrientes que hacen más difícil su asimilación.

¿Qué conseguimos con esta forma de alimentarnos? Desinflamar la pared intestinal para que pueda tener un buen funcionamiento y el organismo pueda absorber correctamente los nutrientes.

Un reciente estudio del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, refiere la relación entre Fibromialgia y gluten, animando a estos pacientes a eliminar el gluten de su dieta habiendo comprobado la mejoría de los terribles síntomas.

Puedes encontrar más información de la relación entre Fibromialgia y alimentación en Comida Sana aplicada a un caso real de tratamiento.

Salud y Belleza

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